Belleza Eterna

Aeropuerto Internacional Gander

La primera vez que vi una fotografía del interior del Aeropuerto Internacional de Gander, me quedé con la boca abierta. No podía creer lo hermoso que era este lugar. Me sentí inmediatamente transportada a una época de diseños grandiosos, cuando los aeropuertos no eran simplemente eficientes, sino muestras de belleza, comodidad y modernidad. 

Escondido entre los paisajes agrestes de la provincia más oriental de Canadá, Newfoundland y Labrador, este terminal fue y sigue siendo mucho más que una simple escala de viaje. El Aeropuerto Internacional de Gander es un gran ejemplo de elementos de diseño interior que, en conjunto, reflejan su legado atemporal.

Cabe mencionar que en 1938, cuando fue construido el primer terminal, había muy poca infraestructura en esta zona. Es importante recordar que la ciudad de Gander existe gracias a este aeropuerto, y no al revés. Conocer su historia es conocer a las personas que han vivido, trabajado y amado este lugar desde sus inicios.

El Aeropuerto Internacional de Gander se convirtió en una de los terminales más importantes del mundo porque todas las aerolíneas que operaban vuelos transatlánticos debían detenerse allí para reabastecerse de combustible, ya que los aviones no tenían la autonomía necesaria para llegar a sus destinos finales sin hacer escala. Gander fue tan popular que llegó a ser conocido como el La encrucijada del mundo. Crossroads of the World.

Sin embargo, no fue hasta el inicio de la Segunda Guerra Mundial que el aeropuerto experimentó una transformación significativa. Con el estallido de la guerra, Gander desempeñó un papel crucial en el transporte de tropas y suministros, pero no fue hasta después de que la guerra terminara que el nuevo terminal fue construido. Esto coincidió con el Massey Report, informe que alentaba al gobierno canadiense a promover la cultura del país.

Finalmente, en 1959, el aeropuerto alcanzó su máximo esplendor con la presentación de una deslumbrante joya del modernismo de mediados del siglo pasado, diseñada por Durnford, Bolton, Chadwick y Ellwood. No era sólo un edificio, era una visión, un lugar donde las líneas modernas y elegantes, los muebles de vanguardia y obras de arte audaces se unían para hacer que la experiencia de viajar por avión fuera extraordinaria. Sin embargo, no fue la estructura arquitectónica lo que distinguió a Gander, fue la meticulosidad en su diseño interior lo que realmente lo hizo destacar frente a sus contemporáneos. El Aeropuerto Internacional de Gander fue tan significativo en aquel momento que la reina Elizabeth II, acompañada por el príncipe Phillip, inauguró oficialmente el nuevo terminal  

La Reina Elizabeth y el Príncipe Phillip en el día de la inauguración

El salón internacional

El exterior del edificio tenía líneas limpias y geométricas, características de la mayoría de las estructuras modernas de mediados del siglo pasado. Sin embargo, la sala de espera para vuelos internacionales era la pieza central del aeropuerto. El amplio atrio, adornado con techos altos y enormes ventanales, inundaba el interior con luz natural, creando una atmósfera de amplitud y paz.

Los pisos de terrazo pulido, las obras de arte y los muebles finamente elaborados, fueron escogidos pensando en la comodidad y conveniencia de los pasajeros. Cada pieza de mobiliario fue cuidadosamente seleccionada para complementar la visión arquitectónica, creando una armoniosa mezcla de forma y funcionalidad.

El vuelo y sus alegorías de Kenneth Lochhead

El punto focal del salón es un mural de 22 metros (72 pies), El vuelo y sus alegorías, de Kenneth Lochhead, miembro fundador del grupo Regina Five, de artistas quienes ayudaron a introducir el modernismo en Canadá. La creación de este mural no fue tarea sencilla. La pintura era témpera, mezclada manualmente con más de 500 huevos, y aplicada en paneles individuales de madera contrachapada, encargados en Montreal y transportados en avión a Gander a un costo elevado. Esta obra maestra inspiró a la escritora Jane Urquhart a usar el aeropuerto de Gander como escenario de su novela The Night Stages. 

Pájaros de bienvenida de Arthur Price

Otra obra notable en la terminal es la escultura original de Pájaros de bienvenida de Arthur Price. Fundida en bronce y aluminio, la pieza representa siete aves evocando a gansos como metáfora del espíritu hospitalario de los canadienses. 

El sistema de asientos PrismaSteel de Robin Bush le dio al salón su ritmo geométrico y elegante, con sofás modulares en tonos azules y grises que podían reorganizarse casi infinitamente. Todos fueron fabricados por el Canadian Office and School Furniture (COSF).

El salón VIP

Sofas modulares en naranja y amarillo de Klaus Nienkämper

El salón VIP en la mezzanina recibió a artistas reconocidos como Marilyn Monroe, Marlene Dietrich, Frank Sinatra, Elizabeth Taylor, Ingrid Bergman, Marlon Brandon, Elvis Presley y hasta Los Beatles. También pasaron personalidades importantes como Albert Einstein y Jackie O, políticos como Winston Churchill, Fidel Castro, y hasta la realeza como el rey de Suecia y la emperatriz de Irán. Asimismo, la atención a los detalles y la exclusividad se reflejaban en la calidad y el diseño del mobiliario. 

Este espacio contaba con sofás modulares de cuero amarillo y naranja creados por el diseñador alemán Klaus Nienkämper, reconocido por introducir el mobiliario moderno europeo en Canadá durante la década de los años 50. También había unos sofás de cuero negro muy elegantes, diseñados por el escandinavo-canadiense Chris Sorensen. Estos últimos fueron hechos a medida para el Aeropuerto Internacional de Gander y nunca se produjeron en serie posteriormente

Sofás de cuero negro de Chris Sorensen

En algún momento también hubo unas poltronas con sus puffs en cuero marrón y madera, diseñadas por el franco-canadiense Michael Guillaire, de Jacques Guillon et Associates, originalmente presentadas en la Expo 67 en Montreal, por lo que asumo que estas piezas no formaban parte del diseño original del aeropuerto.

El bar y otros espacios

Mobiliario del grupo de aluminio de Ray y Charles Eames

El bar contaba con las innovadoras sillas y mesas del grupo de aluminio diseñadas por Ray y Charles Eames, y los baños estaban equipados con sillas de plástico moldeado, también de los Eames. 

El arquitecto y diseñador danés Arne Jacobsen es mencionado con frecuencia en relación con el Aeropuerto Internacional de Gander, aunque no está claro qué piezas específicas aportó.

Sillas de plástico moldeado de Ray y Charles Eames

La lucha por sobrevivir

Durante un tiempo, Gander fue todo lo que la Era del Jet prometía. Sin embargo, cuando llegaron los propios jets, especialmente los Boeing 707 y los DC-8, que podían cruzar el Atlántico sin necesidad de repostar. De repente, la importancia estratégica de Gander comenzó a desvanecerse.

En el 2014 se propuso cerrar el aeropuerto, pero se realizó una gran manifestación en el Hotel Gander de Newfoundland, con un comité de acción de 400 personas, junto con la autoridad aeroportuaria, para persuadir al gobierno federal canadiense de ayudar a preservar el edificio. Este movimiento atrajo la atención de arquitectos, historiadores del arte y aficionados al diseño, todos ellos en apoyo de la idea.

Preservando el legado

Incorporación del corredor de vidrio y aluminio

Afortunadamente, en enero del 2015, la Autoridad del Aeropuerto Internacional de Gander presentó un modelo para la nueva terminal, confirmando que la sala de espera internacional, junto con todos sus murales y esculturas, permanecería intacta. Sólo se añadió un pasillo cerrado de vidrio y aluminio para cumplir con los requerimientos actuales de seguridad.

Remodelación del terminal-museo por Fanthom

Posteriormente en el 2022, una cuidadosa renovación dirigida por la firma de diseño Fathom garantizó que la esencia del aeropuerto permaneciera intacta: un espacio que se siente a la vez moderno y atemporal, honrando su legado y al mismo tiempo sirviendo a los viajeros de hoy.

A lo largo de las décadas, el Aeropuerto Internacional de Gander ha sido testigo de muchos cambios, pero su estética moderna de mediados de siglo y su vibrante colección de arte y mobiliario continúan cautivando e inspirando a todos los que pasan por sus puertas. Como una cápsula del tiempo viviente de la historia de la aviación, este hermoso edificio sigue siendo un farol de excelencia artística en medio del cambiante panorama de los viajes aéreos.

Créditos de las imágenes

Aeropuerto Internacional Gander

The Gander Airport Historical Society 

Fathom Studio

Canadian architecture archives

Zach Bonnell

Gar Luney

Ryan Khatam

Les Grettel – Alliance Aviation

Debi Lander

 

NOTA: Si algún material visual que aparece en esta historia te pertenece y no lo he mencionado, por favor hazme saber para incluirlo.