Brasilia

Tierra de Posibilidades

Después de tantos años diciendo que quería a ir a Brasilia, finalmente fui a principios de este año. Tengo que admitir que fue una experiencia reveladora. Antes de ir, mi único objetivo era contemplar la obra maestra de Oscar Niemeyer. Sin embargo, descubrí todo un mundo de colaboración entre urbanistas, ingenieros, artistas y, por supuesto, soñadores.

Intentar explicar lo que se siente al estar en un lugar tan utópico es como explicar lo que se siente al estar en pleno invierno: hay que estar allí para experimentarlo plenamente. Brasilia no son sólo los edificios y la ciudad, es la sensación de estar en un lugar único. Dicho esto, haré todo lo posible por contarles una historia que érase una vez… en Brasil.

El sueño

Maqueta del Plano Piloto

Brasilia se creó desde cero. Literalmente, en aquel terreno no había mucho, pero sí una gran visión de progreso. Un lugar donde el gobierno y el pueblo estarían unidos por la igualdad. La primera persona que pensó en crear una nueva capital en una zona más céntrica de Brasil fue el presidente José Bonifácio en 1823, pero no fue hasta 1922 que se colocó la primera piedra de la nueva capital en una ceremonia simbólica, y en 1955 la Comisión para una Nueva Capital Federal eligió el emplazamiento. Al año siguiente, cuando Juscelino Kubitschek fue electo presidente, la construcción de Brasilia comenzó como parte de la promesa de "Cincuenta años de progreso en cinco" que hizo durante su campaña electoral.

El proyecto

Boceto del Plano Piloto

La construcción de Brasilia duró aproximadamente 41 meses, desde 1956 hasta 1960, año de su inauguración oficial. En aquel entonces, solo unos pocos edificios estaban completamente terminados, pero el presidente Kubitschek no quería concluir su mandato sin este logro. La construcción en su totalidad continuó hasta principios de la década del 2000, pero la mayor parte se finalizó en la década de los 80.

En 1987, la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO) declaró a Brasilia Patrimonio de la Humanidad en reconocimiento a su singular importancia en la historia del urbanismo. Posteriormente, en octubre de 2017, la UNESCO la designó "Ciudad del Diseño" y desde entonces forma parte de la Red de Ciudades Creativas.

El Plano Piloto - croquis de la ciudad - se asemeja a un avión, lo cual me resulta fascinante. Algunos dicen que la razón es que Alberto Santos Dumont, pionero de la aviación brasileña, fue el verdadero inventor del avión; otros afirman que se debe a que la ciudad se planificó durante el apogeo de la era del jet; y existen otras interpretaciones del trazado, como una cruz o un pájaro.

Siguiendo el concepto del avión, la cabina de mando alberga el palacio presidencial, el edificio de la corte suprema y el congreso nacional. El fuselaje concentra la zona cultural, entre dos inmensas avenidas que albergan la biblioteca, la catedral, el museo de arte contemporáneo y la torre de televisión y radio. En las alas es dónde se ubican las zonas residenciales, con toda la infraestructura necesaria para la autosuficiencia.

Uno de los principales objetivos del plan era facilitar la libre circulación del tráfico. La intención era consolidar el concepto de modernidad en todos los niveles. Al fin y al cabo, era la era del automóvil. Además, se contaba con un sistema de autobuses muy bien organizado para quienes no podían comprar un carro.

El equipo

Brasilia contaba con un equipo ideal. Todos eran extraordinariamente talentosos e innovadores. Algunos se hicieron famosos por su trabajo no solo en Brasil, sino en todo el mundo. La mayoría eran brasileños - algunos de nacimiento, otros por naturalización - pero todos compartían los principios de esa hermosa nación.

En esta historia incluyo a los protagonistas que hicieron posible a Brasilia. Sin embargo, la cantidad de profesionales calificados que participaron en este ambicioso proyecto fue enorme, por lo que resulta casi imposible nombrarlos a todos.

Oscar Niemeyer,Chief Architect

Niemeyer fue un pionero de la arquitectura moderna, reconocido por crear edificios fluidos y curvilíneos de concreto armado. Algunos de sus edificios más famosos fuera de Brasilia son el Edificio Copan en São Paulo, el Museo de Arte Contemporáneo en Niterói, el edificio de las Naciones Unidas en Nueva York, la sede del Partido Comunista Francés en París y el Centro Cultural Oscar Niemeyer en Avilés, España, entre otros.

Lúcio Costa, Urbanista

Costa fue un arquitecto y urbanista pionero. Fue una figura clave en la introducción del modernismo internacional en Brasil, adaptando los principios funcionalistas europeos al clima y al contexto cultural local. La mayor parte de su obra se desarrolló en Brasil como por ejemplo el Palacio Gustavo Capanema y el plan maestro de Barra da Tijuca, urbanización en Río de Janeiro. Sin embargo, también formó parte de algunos proyectos en el extranjero, como el Pabellón de Brasil en la Feria Mundial de Nueva York de 1939 y la Casa do Brasil en la Cité Internationale Universitaire de Paris.

Joaquim Cardozo, Ingeniero Estructural

Cardozo fue mucho más que un ingeniero; también fue poeta, escritor, profesor universitario, traductor, editor de revistas de arte y arquitectura, diseñador, ilustrador, caricaturista y crítico de arte. Además, era políglota llegando a dominar unos quince idiomas. Él trabajó muy estrechamente con Niemeyer en muchos de sus proyectos, dentro y fuera de Brasilia, como la Iglesia de San Francisco de Asís en Recife, el Maracanãzinho (“Pequeño Maracaná”) en Río de Janeiro y la Igrejinha Nossa Senhora de Fátima en Brasilia.

Roberto Burle Marx, Arquitecto Paisajista

Burle Marx fue un arquitecto paisajista, artista y conservacionista que revolucionó el diseño de jardines introduciendo el modernismo y la flora tropical autóctona en espacios públicos y privados. Diseñó más de 2000 jardines, utilizando a menudo formas abstractas, geométricas y pictóricas para crear “obras de arte vivientes”. Entre sus obras destacan el Parque Ibirapuera en São Paulo, el Paseo de Copacabana en Río de Janeiro y el Parque del Este en Caracas, Venezuela.

Marianne Peretti, Artista

Peretti fue pintora, escultora y dibujante. La mayor parte de su obra se dedicó a la creación de vitrales, esculturas y relieves para edificios públicos y residencias privadas. Entre sus obras fuera de Brasilia destacan la sede de la revista Manchete en Río de Janeiro, el Edificio Burgo en Italia y la Maison de la Culture du Havre en Francia.

Athos Bulcão, Artista

La trayectoria artística de Athos Bulcão estuvo dedicada al público en general. La mayor parte de su obra no se encuentra en museos ni galerías, sino en espacios públicos. Llevó la tradición del azulejo portugués a otro nivel. Algunas de sus piezas más relevantes están en Brasilia, pero también hay otras, como la Embajada de Brasil en Cabo Verde, la Editora Mondadori de Milán, el Teatro Estadual de Araras de São Paulo y el Sambódromo de Río de Janeiro.

Los edificios

Monumental Axis – Eixo Monumental

Inicialmente, quería incluir todos los edificios en un solo artículo, pero me di cuenta de que sería demasiado largo, así que decidí hacer una breve introducción a los más importantes y analizarlos por separado en el futuro.

La mayoría de los edificios relevantes que fueron concebidos originalmente para Brasilia se encuentran a lo largo del Eje Monumental (Eixo Monumental), la avenida principal de la ciudad, a excepción del Palácio da Alvorada, el Brasília Palace Hotel y las Superquadras. Posteriormente se incluyeron otros edificios, como el Panteão da Pátria e da Liberdade, el Memorial JK y el Puente JK.

Palácio do Planalto

Es el lugar dónde está la oficina del presidente de Brasil y es parte de la Praça dos Três Poderes. El vicepresidente y el jefe de empleados presidenciales también trabajan en este edificio. Esto lo hace el lugar del Poder Ejecutivo.

Palácio do STF - Supremo Tribunal Federal

Como su nombre lo indica, aquí es donde se encuentra la Corte Suprema de Brasil. También es parte de la Praça dos Três Poderes.

Palácio do Congresso Nacional

Esta es la sede del Poder Legislativo. El edificio está ubicado en el medio del Eje Monumental, la avenida principal de Brasilia. A pesar de que representa la rama legislativa del gobierno, el edificio no está localizado directamente en la Praça dos Três Poderes. No obstante, junto con el Palácio do Planalto y el Palácio do STF, crea un triángulo perfecto que completa la trilogía de los poderes gubernamentales.

Palácio Itamaraty

Este edificio también es conocido como el Palacio de los Arcos - Palácio dos Arcos. Es la sede del Ministerio de Relaciones Exteriores y está ubicado al este del Congreso Nacional. Este Edificio espectacular tiene una de las más exquisitas e icónicas escaleras en espiral de la arquitectura contemporánea del siglo pasado.

Palácio da Justiça

Es la sede oficial del Ministerio de Justicia. Está ubicado en frente al Palácio Itamaraty. Esto no es una coincidencia, es una metáfora de la relación entre el Departamento de Justicia y el Ministerio de Relaciones Internacionales.

Palácio da Alvorada

Esta es la residencia oficial del Presidente de Brasil Está ubicado a orillas del lago Paranoá, fuera del Eixo Monumental, por motivos de seguridad y privacidad. En este edificio también se organizan recepciones oficiales y sociales, razón para la cual el Hotel Brasilia Palace fue construido en las cercanías para hospedar a las personas quienes asistirían a estos eventos.

Esplanada dos Ministérios

Este complejo está conformado por 17 edificios idénticos, cada uno alojando un ministerio diferente. Está localizado entre el Congreso y la Catedral.

Catedral Metropolitana

Esta es una icónica catedral católica que se encuentra ubicada en el centro del Eje Monumental. Es un símbolo que define la relación del país con la fé católica y un punto de encuentro para mucha gente en Brasilia.

Complexo Cultural da República

Este complejo cultural alberga el Museo Nacional y la Biblioteca Nacional de Brasilia. Está ubicado en el Sector Cultural Sur de la ciudad, a poca distancia de la Catedral.

Torre de TV de Brasília

Se ubica en la parte superior del Eje Monumental, rodeada por el Jardín Burle Marx. Además de la torre, hay un mirador y el Museo de Gemas. Desde allí, se puede apreciar gran parte del Plano Piloto.

Superquadras

Este complejo de edificios cuenta con 96 edificios residenciales (bloques), cada uno de seis pisos de altura, ubicados transversalmente al Eje Monumental. Fue concebido para albergar a los residentes de la ciudad y diseñado con la autosuficiencia en mente.

La realidad

Los “Cincuenta años de progreso en cinco de”Kubitschek se convirtieron en “Cincuenta años de inflación en cinco”, ya que la financiación de este ambicioso proyecto provocó una inflación descontrolada. Tras la inauguración de Brasilia, el país se sumió en una fase de agitación política y económica.

En 1964, un golpe de Estado contra el presidente João Goulart instauró una dictadura militar de derecha que duró veinte años. Durante la dictadura, la construcción continuó en Brasilia, pero los planos originales de algunos edificios se modificaron o se ignoraron por completo. Además, algunas figuras clave, como Niemeyer y Costa, fueron perseguidos o forzados al exilio debido a sus tendencias políticas hacia la izquierda.

Irónicamente, la finalización de Brasilia bajo la dictadura también contribuyó a la deuda nacional. Lamentablemente, el sueño de igualdad social se convirtió en un símbolo de autoridad y segregación. El plan inicial para las supercuadras era integrar a todas las clases sociales, pero solo los más ricos podían permitirse vivir allí, y los suburbios se convirtieron en residencias de las clases media y baja.

Otro factor que no se tomó en cuenta fue que durante la construcción de Brasilia un gran número de migrantes llegó de todo el país para trabajar en ella. Se suponía que se marcharían al finalizar el proyecto, pero en cambio se quedaron y fundaron algunas de las ciudades satélite que aún existen. Como resultado, el gobierno tuvo que añadir más rutas de autobús y crear el sistema de metro para dar servicio a todas estas áreas.

El legado

Brasilia sigue siendo una paradoja fascinante. Nació de uno de los sueños más ambiciosos del siglo XX. Sin embargo, como muchos grandes sueños, la realidad lo moldeó de maneras inesperadas. El equilibrio perfecto entre el gobierno, la gente y la vida urbana resultó ser mucho más complejo de lo que cualquier plan podía anticipar.

Aun así, caminar por Brasilia hoy se siente como adentrarse en una idea. Las curvas de los edificios de Niemeyer, los horizontes abiertos del plan de Costa, los jardines de Burle Marx y las intervenciones artísticas de Bulcão y Peretti nos recuerdan que esta ciudad fue concebida no solo con concreto y acero, sino con imaginación. Quizás el mayor logro de Brasilia es mostrarnos lo que se puede lograr cuando una nación se atreve a soñar a escala monumental.

Créditos de las imágenes

Acervo Arquivo Nacional 

Acervo Fundaçao Athos Bulcão

Acervo Agência Brasilia

Ichiro Guerra – Ministério da Cultura

Mario Roberto Durán Ortiz

Everton137

Gabriel Fernandes

Limongi

Cristina Rowe